AÑO 9. VOLUMEN 5

NÚMERO ESPECIAL JUNIO 2026

ISSN: 2594-0759

 

 

La evaluación docente en educación superior como estrategia para la mejora de la práctica pedagógica

 

Teacher Evaluation in Higher Education as a Strategy for the Improvement of Pedagogical Practice

 

 

 

Dra. Francisca Elvira Chinchillas Salazar

Universidad Autónoma de Sinaloa

elviracs@uas.edu.mx

ORCID: 0009-0001-7639-5155

Dra. Grecia Sánchez Rodríguez

Universidad Autónoma de Sinaloa

grecia.sanchez@uas.edu.mx

ORCID: 0000-0002-7443-7622  

Dra. Tania Arizbeth Romero López

Universidad Autónoma de Sinaloa

taniaromero@uas.edu.mx

ORCID: 0009-0000-2803-8121  

Dr. Daniel Ramón Acosta López

Universidad Autónoma de Sinaloa

daniel.acosta@uas.edu.mx

ORCID: 0009-0006-9898-1821

Sinaloa, México

 

RECIBIDO: 28 DE ABRIL DE 2026. REVISADO: 03 DE JUNIO DE 2026. ACEPTADO: 11 DE JUNIO DE 2026.

 

 

Resumen

 

El presente estudio analiza la evaluación docente en educación superior como una estrategia para la mejora de la práctica pedagógica. Se desarrolló una investigación con enfoque cuantitativo y alcance descriptivo, basada en la percepción de 458 estudiantes de la Facultad de Educación Física y Deporte de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Los resultados evidencian un desempeño docente favorable, al destacar la planeación del aprendizaje y la satisfacción estudiantil. No obstante, se identifican áreas de oportunidad en el uso de tecnologías digitales y la diversificación de estrategias didácticas. A partir de estos hallazgos, se plantea que la evaluación docente, más allá de su función diagnóstica, puede constituirse como un recurso estratégico para la toma de decisiones académicas y el fortalecimiento de procesos de formación docente orientados a la mejora continua de la práctica pedagógica.

 

Abstract

 

This study analyzes teacher evaluation in higher education as a strategy for improving pedagogical practice. A quantitative, descriptive approach was employed, based on the perceptions of 458 students from the Faculty of Physical Education and Sport at the Autonomous University of Sinaloa. The results show an overall positive teaching performance, particularly in learning planning and student satisfaction. However, areas for improvement were identified in the use of digital technologies and the diversification of teaching strategies. These findings suggest that teacher evaluation, beyond its diagnostic function, can serve as a strategic resource for academic decision-making and the strengthening of teacher training processes aimed at the continuous improvement of pedagogical practice.

 

Palabras clave

 

Evaluación docente; Práctica pedagógica; Educación superior; Formación docente; Mejora educativa.

 

Keywords

 

Teacher evaluation; Pedagogical practice; Higher education; Teacher training; Educational improvement.


 

Introducción

 

En el contexto contemporáneo de la educación superior, las instituciones enfrentan el desafío de garantizar procesos formativos pertinentes, innovadores y alineados con estándares de excelencia académica. La transformación digital, la diversificación de los estudiantes y la consolidación de sistemas de evaluación han modificado profundamente las dinámicas educativas, al situar al docente como un actor central en la calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje. Al respecto, la literatura reciente reconoce que las buenas prácticas docentes universitarias se asocian con la planificación, la comunicación pedagógica, la retroalimentación, la orientación tutorial y la capacidad de adaptar la enseñanza a las necesidades del estudiantado (González-Castellano et al., 2023; Guzmán, 2021).

En este escenario, la evaluación del desempeño docente se ha posicionado como un mecanismo clave para el fortalecimiento de la calidad educativa. No obstante, a pesar de su implementación sistemática en las instituciones de educación superior, este proceso continúa dado que, en muchos casos, un ejercicio centrado en la medición, sin lograr una articulación efectiva con la mejora de la práctica docente. Como señalan Quansah et al. (2024), la evaluación estudiantil de la enseñanza ha sido utilizada para “Promoción, desarrollo de cursos y modificaciones de instrucción”, lo que evidencia su potencial institucional cuando los resultados se orientan a decisiones académicas y no solo a procesos administrativos.

La problemática no radica en la ausencia de evaluación, sino en la limitada utilización de sus resultados para la toma de decisiones académicas y la formación docente. Esta situación genera una brecha entre el diagnóstico institucional y la implementación de estrategias de mejora educativa, al reducir el impacto transformador de la evaluación. En este sentido, Henríquez Ritchie et al. (2024) sostienen que la evaluación del desempeño docente desde la opinión estudiantil permite analizar dimensiones como la planeación, la organización de la enseñanza, la calidad del proceso educativo y la retroalimentación del aprendizaje, aspectos centrales para comprender la práctica pedagógica universitaria.

El presente estudio tiene como objetivo analizar la evaluación docente como una estrategia para la mejora de la práctica pedagógica, a partir de la experiencia de la Facultad de Educación Física y Deporte de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

 

Marco teórico

 

La evaluación docente se concibe como un proceso sistemático, continuo y basado en evidencias que permite analizar el desempeño profesional del docente con el propósito de mejorar la calidad de la enseñanza y promover su desarrollo profesional. Desde una perspectiva contemporánea, este proceso trasciende su carácter técnico para configurarse como un mecanismo formativo orientado a la mejora continua. Al considerar esto, la evaluación no debe reducirse a la asignación de puntajes, sino comprenderse como una práctica institucional capaz de generar información útil para retroalimentar, acompañar y fortalecer la labor docente (Quansah et al., 2024; Henríquez Ritchie et al., 2024).

Diversos estudios coinciden en que la evaluación docente aporta información relevante para la toma de decisiones académicas, la mejora curricular y el diseño de programas de formación docente. Guzmán (2021) señala que las buenas prácticas de enseñanza contribuyen al mejoramiento docente en educación superior cuando permiten identificar acciones pedagógicas efectivas y transferibles a contextos institucionales diversos. De manera similar, González-Castellano et al. (2023) destacan que las buenas prácticas docentes y tutoriales continúan como un desafío para el profesorado universitario, especialmente cuando se busca consolidar procesos formativos centrados en el estudiante. En tal sentido, la evaluación se vincula con el enfoque de gestión para resultados, el cual integra la planeación, el seguimiento y la evaluación institucional.

Asimismo, la evaluación docente se sustenta en el principio de toma de decisiones basada en evidencia, lo que implica que las acciones institucionales deben fundamentarse en el análisis sistemático de la información derivada de los procesos evaluativos. Este enfoque permite identificar áreas de oportunidad y orientar estrategias de mejora más pertinentes. En consecuencia, la evaluación adquiere valor cuando sus resultados se integran a procesos de planeación, seguimiento, formación continua y aseguramiento de la calidad educativa.

En el contexto de la educación superior, la evaluación docente también se relaciona con los procesos de acreditación y aseguramiento de la calidad, los cuales demandan la existencia de mecanismos institucionales que permitan garantizar la mejora continua del docente. Desde esta perspectiva, la evaluación se convierte en un componente estratégico de los sistemas de gestión institucional, en tanto permite documentar evidencias, establecer indicadores y orientar acciones de fortalecimiento académico.

 

Enfoques contemporáneos de la evaluación docente

 

En las últimas décadas, la evaluación docente ha transitado de enfoques centrados en la medición del desempeño hacia perspectivas más integrales orientadas a la mejora de la práctica pedagógica. Desde este punto de vista, la evaluación formativa ha cobrado relevancia al enfatizar la retroalimentación como un elemento clave para el desarrollo profesional docente, en contraste con modelos tradicionales de carácter punitivo o exclusivamente administrativo. La literatura reciente advierte que la evaluación docente resulta más significativa cuando se articula con procesos de retroalimentación, reflexión y formación continua (Chen, 2023; Quansah et al., 2024).

Diversos autores señalan que la evaluación docente no debe limitarse a la emisión de juicios sobre el desempeño, sino que debe constituirse como un proceso reflexivo que permita al docente identificar áreas de mejora y fortalecer sus competencias pedagógicas. Esto implica reconocer al docente como un sujeto activo en su proceso de evaluación, capaz de interpretar los resultados y traducirlos en acciones concretas de mejora. En palabras de González-Castellano et al. (2023), las buenas prácticas docentes universitarias deben comprenderse desde la experiencia del profesorado y desde las pautas que permiten mejorar la docencia y la tutoría en contextos reales.

Uno de los principales desafíos radica en la forma en que las instituciones utilizan los resultados de la evaluación. En muchos casos, estos se emplean con fines de control o acreditación, lo que limita su potencial formativo. Esta tensión entre evaluación como control y evaluación como mejora constituye un eje central en el análisis de los procesos educativos contemporáneos. Quansah et al. (2024) advierten que la evaluación estudiantil de la docencia presenta fuentes de error y posibles sesgos, por lo que debe interpretarse de manera contextualizada y complementarse con otros mecanismos de valoración.

Esta discusión cobra especial relevancia ante las demandas de innovación pedagógica, incorporación de tecnologías digitales y atención a la diversidad estudiantil. En este escenario, la evaluación docente se posiciona como un mecanismo estratégico que, si es adecuadamente articulado, puede contribuir significativamente a la transformación de la práctica educativa.

 

Evaluación y formación docente

 

La evaluación docente se encuentra estrechamente vinculada con los procesos de formación y desarrollo profesional del docente. En este sentido, diversos enfoques contemporáneos destacan que la evaluación no debe entenderse como un fin en sí mismo, sino como un medio para orientar procesos de aprendizaje docente y mejora continua. La evaluación adquiere sentido pedagógico cuando permite identificar necesidades formativas específicas y construir rutas institucionales de acompañamiento.

Desde esta perspectiva, la formación docente adquiere un carácter permanente, en el cual la retroalimentación derivada de la evaluación permite identificar necesidades específicas y diseñar estrategias de intervención más pertinentes. Esto implica reconocer que el desarrollo profesional docente no se limita a la actualización disciplinar, sino que incluye el fortalecimiento de competencias pedagógicas, didácticas y digitales. Al respecto, Trujillo-Juárez et al. (2025) señalan que el diagnóstico y el diseño de micro cursos pueden fortalecer la competencia digital docente en educación superior, especialmente cuando la formación se adapta a áreas de menor dominio.

La literatura también señala que los sistemas de evaluación más efectivos son aquellos que se articulan con programas institucionales de formación docente, al generar un ciclo continuo entre evaluación, retroalimentación y mejora. Este enfoque permite superar modelos fragmentados y avanzar hacia una visión integral de la calidad educativa. De igual forma, López-Núñez et al. (2024) destacan que la evaluación de competencias digitales en educación superior requiere instrumentos validados y marcos de referencia, debido a que las habilidades digitales del estudiantado dependen en parte de la competencia tecnológica del profesorado.

Esta articulación resulta fundamental dentro de la educación superior ante los desafíos asociados a la innovación pedagógica, el uso de tecnologías y la atención a estudiantes con perfiles diversos, lo que exige docentes capaces de adaptarse a entornos educativos dinámicos.

 

Metodología

 

El estudio se desarrolló bajo un enfoque cuantitativo con un diseño descriptivo, orientado en analizar la percepción estudiantil sobre el desempeño docente en la Facultad de Educación Física y Deporte de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Este tipo de diseño resulta pertinente cuando se busca caracterizar tendencias, patrones y valoraciones sobre un fenómeno educativo específico, sin establecer relaciones causales.

La muestra estuvo conformada por 458 estudiantes que participaron de manera voluntaria en la evaluación institucional. Se utilizó el instrumento validado por la Comisión General de Evaluación, el cual contempla dimensiones como la planeación del aprendizaje, el uso del tiempo, el manejo de contenidos, las estrategias didácticas, el uso de tecnologías de la información y la comunicación, la evaluación del aprendizaje y la satisfacción estudiantil.

Los datos fueron recolectados mediante un formulario electrónico y analizados a través de estadística descriptiva, lo que permitió identificar patrones de desempeño docente y áreas de oportunidad. El uso de escalas de valoración en educación superior es frecuente en los procesos de evaluación docente, ya que permite sistematizar la percepción estudiantil y generar información útil para la toma de decisiones institucionales (Henríquez Ritchie et al., 2024; Quansah et al., 2024).

 

Consideraciones metodológicas

 

El uso de la percepción estudiantil como fuente de información para la evaluación docente responde a su papel como actor central en el proceso educativo. Este enfoque presenta limitaciones que deben ser consideradas en la interpretación de los resultados, tales como posibles sesgos asociados a factores subjetivos, expectativas individuales o experiencias previas de los estudiantes. Ante esta situación, la evaluación estudiantil debe asumirse como una fuente relevante, pero no única, para valorar el desempeño docente.

A pesar de estas limitaciones, diversos estudios han señalado que la evaluación docente desde la perspectiva estudiantil constituye un indicador válido cuando se analiza de manera agregada y se complementa con otros mecanismos de evaluación. Quansah et al. (2024) concluyen que la validez de la evaluación estudiantil de la enseñanza depende de los procedimientos de medición, del contexto institucional y de la identificación de posibles fuentes de error.

En este aspecto, los resultados del presente estudio se interpretan como una aproximación al desempeño docente, más que como una medición absoluta del mismo. Esta consideración permite asumir una postura metodológica prudente, al reconocer el valor de la información estudiantil sin desconocer la necesidad de triangularla con otras evidencias.

 

Descripción del instrumento de evaluación

 

El instrumento utilizado para la evaluación docente se estructuró a partir de diversas dimensiones relacionadas con el proceso de enseñanza y aprendizaje, al incluir la planeación del aprendizaje, el uso del tiempo, el manejo de contenidos, las estrategias didácticas, el uso de tecnologías de la información y la comunicación, la evaluación del aprendizaje y la satisfacción estudiantil.

Cada una de estas dimensiones fue valorada mediante una escala tipo Likert, lo que permitió cuantificar la percepción estudiantil respecto al desempeño docente. Este tipo de instrumentos es ampliamente utilizado en contextos de educación superior debido a su capacidad para sistematizar la información y facilitar su análisis estadístico.

La validez del instrumento se sustenta en su diseño institucional y en su aplicación sistemática dentro de los procesos de evaluación docente de la universidad, lo que garantiza la pertinencia de los indicadores utilizados. Asimismo, su aplicación mediante medios electrónicos favorece la participación de los estudiantes y la recolección eficiente de los datos.

 

Resultados o aportaciones

 

Los resultados evidencian un desempeño docente global favorable, con un promedio general del 78%. Las dimensiones mejor evaluadas corresponden a la planeación del aprendizaje (94%) y la satisfacción estudiantil (93%), lo que refleja una percepción positiva del proceso educativo. Estos hallazgos son coherentes con estudios recientes que identifican la planeación, la organización de la enseñanza y la satisfacción estudiantil como dimensiones relevantes en la valoración del desempeño docente universitario (Henríquez Ritchie et al., 2024; González-Castellano et al., 2023).

 

Tabla 1. Resultados por dimensión de evaluación docente

 

Dimensión

Porcentaje

Planeación del aprendizaje

94%

Satisfacción estudiantil

93%

Estrategias didácticas

70%

Uso del tiempo

74%

Uso de TIC

56%

Fuente: Elaboración propia a partir de los resultados del estudio.

 

Los resultados presentados en la Tabla 1 permiten observar con mayor claridad las diferencias entre las dimensiones evaluadas. Mientras que los aspectos relacionados con la organización del proceso de enseñanza muestran niveles altos de desempeño, aquellos vinculados con la innovación pedagógica presentan menores valoraciones. Esta tendencia coincide con la literatura que advierte que el desarrollo de competencias digitales docentes continúa como un desafío en educación superior, debido a barreras como la falta de formación, tiempo, recursos y acompañamiento institucional (Trujillo-Juárez et al., 2025; López-Núñez et al., 2024).

Esta situación evidencia una posible brecha entre prácticas docentes consolidadas y las nuevas demandas educativas, particularmente en el ámbito digital. Al considerar esto, los resultados no solo reflejan niveles de desempeño, sino también tendencias estructurales en la práctica docente que requieren atención institucional.

Sin embargo, se identifican áreas de oportunidad en el uso de tecnologías de la información y la comunicación (56%) y en la diversificación de estrategias didácticas (70%), así como en el uso eficiente del tiempo (74%). Estos datos sugieren la necesidad de fortalecer procesos de formación docente orientados a la innovación didáctica, la integración crítica de tecnologías digitales y el diseño de ambientes de aprendizaje más flexibles.

El análisis de los resultados permite identificar no solo niveles de desempeño, sino también tendencias relevantes en la práctica docente. Las altas valoraciones en la planeación del aprendizaje y la satisfacción estudiantil sugieren que el docente cuenta con una base sólida en la organización del proceso educativo y en la generación de ambientes favorables para el aprendizaje.

Sin embargo, las áreas de oportunidad detectadas, particularmente en el uso de tecnologías digitales y en la diversificación de estrategias didácticas, reflejan desafíos asociados a los procesos de innovación educativa en la educación superior. Estos resultados pueden interpretarse en el marco de la transición hacia modelos educativos más flexibles, digitales y centrados en el estudiante.

Asimismo, las diferencias entre dimensiones evidencian la necesidad de abordar la formación docente desde una perspectiva integral, que no solo fortalezca conocimientos disciplinares, sino también competencias pedagógicas y digitales que respondan a las demandas actuales del contexto educativo.

Estos hallazgos permiten identificar la necesidad de fortalecer la formación docente en competencias pedagógicas y digitales, así como de implementar estrategias institucionales orientadas a la mejora continua.

 

Discusión

 

Los resultados obtenidos permiten reafirmar que la evaluación docente en educación superior constituye un elemento clave para la mejora de la práctica pedagógica; sin embargo, su potencial transformador no depende únicamente de su aplicación, sino de la forma en que sus resultados son interpretados y utilizados en los contextos institucionales. La evidencia reciente indica que la evaluación docente puede contribuir al desarrollo profesional cuando se vincula con retroalimentación, formación continua y toma de decisiones académicas (Chen, 2023; Quansah et al., 2024).

Los hallazgos evidencian una tensión recurrente en los procesos de evaluación docente: mientras que estos generan información valiosa sobre el desempeño docente, su uso suele limitarse a fines diagnósticos o administrativos, sin traducirse necesariamente en estrategias concretas de mejora pedagógica. Esta situación coincide con planteamientos teóricos que advierten sobre el riesgo de reducir la evaluación a un ejercicio de medición, desvinculado de procesos formativos.

Las áreas de oportunidad identificadas, particularmente en el uso de tecnologías digitales y la diversificación de estrategias didácticas, ponen de manifiesto la necesidad de fortalecer los procesos de formación docente desde un enfoque situado, que responda a las demandas actuales de la educación superior. Según Trujillo-Juárez et al. (2025), las estrategias flexibles y contextualizadas de formación, como los micro cursos, pueden fortalecer áreas específicas de menor dominio en la competencia digital docente.

Desde esta perspectiva, la evaluación docente puede ser comprendida como una estrategia para la mejora educativa en la medida en que se articule con procesos institucionales de formación continua, acompañamiento pedagógico y toma de decisiones basada en evidencia.

Los hallazgos del estudio permiten situar la evaluación docente dentro de un marco más amplio de transformación educativa. En particular, se observa que la mejora de la práctica pedagógica no depende exclusivamente de la evaluación en sí misma, sino de su integración en sistemas institucionales que promuevan el aprendizaje organizacional.

La evaluación docente puede ser entendida como un componente de los sistemas de aseguramiento de la calidad educativa, los cuales requieren no solo mecanismos de medición, sino también procesos de retroalimentación, formación y seguimiento. Esta visión sistémica permite superar enfoques reduccionistas y reconocer la complejidad de los procesos educativos.

La articulación entre evaluación y formación docente representa un elemento clave para la mejora continua, en la medida en que permite transformar la información en conocimiento útil para la práctica educativa. Esto implica transitar de un enfoque centrado en la evaluación del desempeño hacia uno orientado al desarrollo profesional docente.

El estudio aporta evidencia empírica que permite reconfigurar el papel de la evaluación docente, no solo como mecanismo de control o diagnóstico, sino como un recurso estratégico para la transformación de la práctica pedagógica y el fortalecimiento de la calidad educativa en la educación superior.

Los resultados obtenidos son consistentes con investigaciones previas que señalan que la evaluación docente en educación superior tiende a concentrarse en dimensiones tradicionales del proceso educativo, como la planeación y la organización, mientras que aspectos relacionados con la innovación pedagógica y el uso de tecnologías suelen presentar mayores desafíos. Esta coincidencia refuerza la necesidad de repensar los modelos de formación docente desde una perspectiva más integral y contextualizada.

 

Implicaciones para la mejora de la práctica pedagógica

 

Derivado de los hallazgos, se propone una ruta de articulación entre evaluación docente y mejora de la práctica pedagógica, la cual contempla tres elementos clave: (1) la sistematización de los resultados de la evaluación como insumo para la identificación de áreas de oportunidad, (2) el diseño de estrategias de formación docente orientadas a necesidades específicas de los docentes, particularmente en competencias digitales y didácticas, y (3) la implementación de mecanismos de seguimiento y acompañamiento pedagógico que permitan dar continuidad a los procesos de mejora.

Esta propuesta permite comprender la evaluación docente no solo como un mecanismo de diagnóstico, sino como un proceso estratégico vinculado a la transformación de la práctica educativa, al aportar un enfoque aplicable a contextos institucionales de educación superior. De acuerdo con Guzmán (2021), el mejoramiento docente en educación superior requiere reconocer las buenas prácticas de enseñanza y convertirlas en referentes para la formación y la innovación pedagógica.

 

Tabla 2. Articulación de la evaluación docente con la formación profesional en el sistema de gestión institucional

 

Etapa

Acción principal

Resultado esperado

Evaluación docente

Recopilar información del desempeño

Diagnóstico institucional

Áreas de oportunidad

Analizar fortalezas y debilidades

Identificación de necesidades

Indicadores

Establecer métricas de seguimiento

Monitoreo del desempeño

Formación docente

Capacitación y actualización

Desarrollo profesional

Mejora pedagógica

Aplicación de innovaciones

Calidad de la enseñanza

Impacto formativo

Desarrollo de competencias estudiantiles

Logro del perfil de egreso

Retroalimentación

Uso de resultados para decisiones

Mejora continua

Fuente: Elaboración propia con base en los resultados del estudio y el sistema de gestión institucional de la UAS.

 

La Tabla 2 muestra la articulación entre la evaluación docente y los procesos de formación profesional en el marco del sistema de gestión institucional. A partir de la evaluación del desempeño docente, es posible identificar áreas de oportunidad que se traducen en indicadores de desempeño alineados con los objetivos institucionales.

Estos indicadores orientan procesos de formación docente enfocados en el desarrollo de competencias pedagógicas y digitales, lo que incide directamente en la mejora de la práctica educativa. A su vez, esta mejora se refleja en la formación profesional de los estudiantes, particularmente en el desarrollo de competencias, la participación en prácticas profesionales y el logro del perfil de egreso.

Finalmente, el modelo incorpora un proceso de retroalimentación institucional que permite la toma de decisiones basada en evidencia y el fortalecimiento de la mejora continua en la educación superior.

 

Evaluación docente y formación profesional en el marco del sistema de gestión institucional

 

En el contexto de la Facultad de Educación Física y Deporte, los resultados del presente estudio permiten identificar no solo el desempeño docente desde la perspectiva estudiantil, sino también su vinculación con los procesos de formación profesional. Al respecto, las áreas de oportunidad detectadas, particularmente en el uso de tecnologías digitales y la diversificación de estrategias didácticas, adquieren relevancia al relacionarse directamente con el desarrollo de competencias profesionales en los estudiantes.

Este hallazgo cobra mayor relevancia al situarse en el marco del Sistema de Gestión de la Universidad Autónoma de Sinaloa, el cual establece una nueva lógica de evaluación orientada a resultados, donde los procesos académicos se articulan con indicadores de desempeño, metas institucionales y evidencia verificable. En este modelo, la evaluación docente no se limita a valorar el desempeño individual, sino que se vincula con procesos de formación, capacitación y actualización docente, orientados al fortalecimiento de la calidad educativa.

Asimismo, los lineamientos institucionales contemplan indicadores específicos relacionados con la formación docente, tales como el porcentaje de profesores capacitados, la actualización pedagógica y el desarrollo de competencias digitales, los cuales permiten dar seguimiento a la mejora del desempeño docente en función de resultados medibles. Esta articulación posibilita que los hallazgos derivados de la evaluación docente se traduzcan en acciones concretas de formación profesional, alineadas con las necesidades del contexto educativo.

Por otra parte, la formación profesional de los estudiantes también se ve impactada por estos procesos, en la medida en que los modelos institucionales integran indicadores relacionados con el desarrollo de competencias, certificaciones, prácticas profesionales y movilidad académica, lo que evidencia una relación directa entre la calidad de la docencia y los resultados formativos de los estudiantes.

De esta manera, la evaluación docente puede ser comprendida como un componente estratégico dentro de un sistema más amplio de gestión educativa, en el cual los resultados obtenidos no solo permiten identificar áreas de mejora, sino también orientar procesos de formación docente, fortalecer el desarrollo profesional del docente y contribuir al logro del perfil de egreso de los estudiantes. Este enfoque representa un cambio significativo hacia modelos de evaluación centrados en el impacto y la mejora continua en la educación superior.

 

Conclusiones

 

La evaluación docente en educación superior trasciende su función tradicional de medición al configurarse como una estrategia con potencial para incidir en la mejora de la práctica pedagógica. Los resultados del estudio evidencian que, si bien existen fortalezas en dimensiones como la planeación del aprendizaje y la satisfacción estudiantil, persisten áreas de oportunidad relacionadas con la integración de tecnologías digitales y la diversificación de estrategias didácticas.

En este sentido, se confirma que el valor de la evaluación docente no radica únicamente en la generación de información, sino en su capacidad para orientar procesos de toma de decisiones académicas y de formación docente. No obstante, su impacto depende de su articulación con acciones institucionales concretas que permitan transformar los hallazgos en estrategias de mejora.

Podemos concluir que es necesario transitar de un enfoque centrado en la evaluación como mecanismo de control hacia uno orientado al desarrollo profesional docente, donde la retroalimentación, el acompañamiento pedagógico y la formación continua desempeñen un papel central en la mejora de la práctica educativa.

Por último, se destaca la necesidad de avanzar hacia modelos de evaluación docente articulados con sistemas institucionales de indicadores y gestión para resultados, que permitan valorar no solo el desempeño docente, sino también su impacto en la formación profesional de los estudiantes y en la calidad educativa.

 


 

Bibliografía

 

Chen, Y. (2023). Does students’ evaluation of teaching improve teaching effectiveness? Assessment & Evaluation in Higher Education. https://doi.org/10.1080/02602938.2023.2177252

 

Chávez-Hernández, A., Huerta-Mora, E. A., Hans-Hagelsieb, F., & Garzón-González, R. E. (2025). La evaluación del desempeño docente y la calidad educativa en una universidad privada mexicana. Revista de Investigación y Calidad Educativa, 10(19), 217–234. https://doi.org/10.35381/r.k.v10i19.4402

 

González-Castellano, N., Berrios-Aguayo, B., Runte-Geidel, A., & Muñoz-Galiano, I. M. (2023). Buenas prácticas docentes y tutoriales en el ámbito universitario: La visión del docente. Estudios sobre Educación, 45, 97–121. https://doi.org/10.15581/004.45.005

 

Guzmán, J. C. (2021). Aportaciones de las buenas prácticas de enseñanza para el mejoramiento docente en educación superior. Archivos Analíticos de Políticas Educativas, 29(111). https://doi.org/10.14507/epaa.29.3906

 

Henríquez Ritchie, P. (2024). Evaluación del desempeño docente por estudiantes de una universidad pública del noroeste de México. RIDE Revista Iberoamericana para la Investigación y el Desarrollo Educativo, 15(29). https://doi.org/10.23913/ride.v15i29.2100

 

López-Núñez, J. A., López-Belmonte, J., Pozo-Sánchez, S., & Fuentes-Cabrera, A. (2024). A systematic review of digital competence evaluation in higher education. Education Sciences, 14(11), 1181. https://doi.org/10.3390/educsci14111181

 

Márquez, L. N. E., Cedeño-Tapia, S. J., & Virgili-Lillo, M. A. (2022). Competencia docente en el contexto de la evaluación institucional externa en educación superior. Revista de Educación Superior y Sociedad, 34(2). https://doi.org/10.54674/ess.v34i2.653

 

Morales, J. (2022). The evaluation of teacher performance in higher education. International Journal of Science and Society, 4(3), 140–150. https://doi.org/10.54783/ijsoc.v4i3.507

 

Quansah, F., Cobbinah, A., Asamoah-Gyimah, K., & Hagan, J. E. Jr. (2024). Validity of student evaluation of teaching in higher education: A systematic review. Frontiers in Education, 9, 1329734. https://doi.org/10.3389/feduc.2024.1329734

 

Trujillo-Juárez, S. I., Gómez-García, M., & Cáceres-Reche, M. P. (2025). Strengthening teacher digital competence in higher education through micro-courses: A systematic review. Discover Education. https://doi.org/10.1007/s44217-025-00687-0